domingo, 17 de octubre de 2010

El hombre de atrás

AL “HOMBRE DE ATRÁS” LO MANDARON AL FRENTE

Por: Jorge Villazón


La promoción de acción penal por peculado contra el ex Gobernador Juan Carlos Romero y otros que el pasado 15 circunscribiera la titular de la Fiscalía Penal Nº 2 del Ministerio Público de Salta, presenta la novedosa figura de “autor mediato” para Romero a quien se lo considera “el hombre de atrás”. Esta figura derivada de la doctrina que primeramente expusiera Claus Roxin se adecua , como se explica en la promoción, al darse algunas condiciones “especialmente en estructuras de carácter estatal, empresarial o próximas a un negocio; en estos casos, si el hombre de atrás actúa con conocimiento de estas circunstancias y aprovecha la predisposición del autor material a realizar el tipo, y si además el hombre de atrás desea el resultado en cuanto consecuencia de su propio actuar, será autor mediato” .
Es importante verificar cuál fue el testimonio que, finalmente, configuró lo necesario para mandarlo “al frente” a Romero como el “hombre de atrás”
Basta leer el párrafo tercero de la elevación de promoción para saber que se tomo con atención los dichos de “un mediocre programa de televisión” con “escasa audiencia” como caratulara a La CigarraTV el diario El Tribuno en su editorial del pasado domingo 10. Leamos:
“_______Por ello, desde el punto de vista de la autoría, sostengo que cabe imputar  al entonces Gobernador de la Provincia, Dr. Juan Carlos Romero, la condición de autor mediato, en razón de que se valió de un conjunto de sujetos, que a continuación se indicarán, que actuaron como instrumentos suyos para lograr desplazar el bien del patrimonio del Estado hacia el de su familiar directo. Un bien respecto del cual el ex Gobernador sabía que iba a adquirir mayor valor, porque tenía conocimiento que se iba a realizar la obra Avda. de Circunvalación Oeste a la Ciudad de Salta, de lo que da cuenta lo expresado por Néstor López, pariente del Dr. Romero, en la entrevista del 4/10/10 a hs. 16:45, que le realizara en Cablevisión el periodista Jorge Villazón (v. fs.88/96, especialmente fs.93 y sgtes.)_______________________________________”
¡No hay adversario chico!-

(Salta, 17 de octubre de 2010)

La Argentina invisible

PERÓN, PERON!!!

"Desde el Oeste un rumor...
Era muy de mañana, y yo acababa de ponerle a mi mujer una inyección de morfina (sus dolores lo hacían necesario cada tres horas). El coronel Perón había sido traído ya desde Martín García. Mi domicilio era este mismo departamento de calle Rivadavia. De pronto me llegó desde el Oeste un rumor como de multitudes que avanzaban gritando y cantando por la calle Rivadavia: el rumor fue creciendo y agigantándose, hasta que reconocí primero la música de una canción popular y, enseguida, su letra:
'Yo te daré/
te daré, Patria hermosa,/
te daré una cosa,/
una cosa que empieza con P/
Perooón'.
Y aquel 'Perón' resonaba periódicamente como un cañonazo.
Me vestí apresuradamente, bajé a la calle y me uní a la multitud que avanzaba rumbo a la Plaza de Mayo. Vi, reconocí, y amé los miles de rostros que la integraban, no había rencor en ellos, sino la alegría de salir a la visibilidad en reclamo de su líder. Era la Argentina 'invisible' que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar sus millones de caras concretas, y que no bien las conocieron les dieron la espalda. Desde aquellas horas me hice peronista."
LEOPOLDO MARECHAL (1900-1970)

lunes, 11 de octubre de 2010

Dudas y desconcierto

Ante las idas y vueltas en la línea editorial


LAS PALOMAS AHUYENTAN A LOS HALCONES

Por: Jorge Villazón

Cuando los halcones son convocados a la batalla llegan con gran revuelo y pasión, no entienden de treguas ni acuerdos. Si, entonces, alguien los cambia por las palomas, aquellos se sienten defraudados y menospreciados. Las palomas no tienen pasión pero son orgullosas de sus modos inteligentes contra los arrebatos de sus pares alados. El desconcierto cunde y los malos presagios debilitan los empeños. Las marchas y contramarchas son el producto de las dudas y las dudas generan miedo.

En el cuerpo interno del “juancarlismo”  todos saben que habrá chivos expiatorios y ahora solo resta saber quiénes y cuándo. Lo que paso con las dos versiones del editorial del domingo último no sólo marca la debilidad ante un adversario de siempre, como es el caso de Mario Peña, sino que además se anticipa un acuerdo histórico de cúpulas y la entrega de los jefes de los halcones. Las palomas abusan arrogantes de sus prerrogativas. Todo sigue igual en El Tribuno. Aunque ya no lo digan en el editorial, es un tiempo difícil. Los datos de este blog lo certifican.

La campaña política enrarece la convivencia de los salteños (Esta es la nota original publicada en la página de internet del diario El Tribuno, en la sección Opinión de la edición del día domingo 10 de octubre de 2010)

En Salta comenzó la campaña electoral. Para un sistema democrático de gobierno es algo prematuro, ya que la gestióndel doctor Juan Manuel Urtubey lleva apenas 33 de los 48 meses que durará su mandato.

La democracia se supone como “poder del pueblo”, pero en la práctica se producen distorsiones y la campañaelectoral suele convertirse en pelea por el poder entre facciones, grupos o elites.

La actual campaña fue lanzada de hecho, aunque ningún rito la haya formalizado, y se va poniendo en práctica lo peorde la política. No se discute qué se quiere hacer con la provincia o con cada municipio, sino que se intenta destruir al adversario, real o imaginario. De esa manera salen al ruedo las miserias más nocivas para la convivencia política enel seno de la sociedad. Así, por ejemplo, ganan pantalla los advenedizos que, a través del escándalo, buscan espacios que no conseguirían nunca con buenas artes. Al mismo tiempo, proliferan los extorsionadores profesionales, especializados en financiar sus emprendimientos radios, publicaciones impresas, programas televisivos y, por qué no, turísticos, inmobiliarios y rurales - con los dineros y las prebendas originados en el erario público.

En casi 27 años de democracia, Salta ha recorrido un camino ascendente y eso se debe, entre otras cosas, a que pudo mantener equilibrio institucional y a que los gobernadores completaron sus mandatos, sin intervenciones nidestituciones.

Escándalos no faltaron. La corrupción es un mal que afecta a todos los gobiernos y de ella no se salva ni el Vaticano, pero regodearse en el escándalo para hacer política no sólo es malo para la política misma, sino que se convierte en bumerang.

Hace pocos días, un diputado provincial con historia breve y alquilada lanzó una denuncia de corrupción en una operación inmobiliaria, una acusación jurídicamente insostenible como lo evidencia la misma promoción de acción penal-pero con efectos escandalosos. Es la herramienta que eligió para intentar convertirse en candidato para laintendencia de Salta. A pesar de que ese escándalo involucra a un ministro del actual Gobierno provincial, numerosas voces del oficialismo se sumaron a la campaña oportunista e, incluso, la llevaron a la Legislatura. Es el ejemplo típicode lo que tradicionalmente se denomina “política de la cochambre”; esta palabra significa “suciedad, cosa grasienta yde mal olor”.

También, algún ex vice de un Gobierno que consideraba “inviable” a Salta se presenta ahora como consejero acerca delo que se hace o se deja de hacer.

Salta tiene demasiado de bueno, en su pasado, su presente y su futuro, como para andar destapando cloacas. Si laJusticia tiene algo que hacer y decir, que lo haga, pero que la política no intente manipular al tribunal.

La aparición en los medios de comunicación de un denunciador hasta hace poco desconocido se sumó al escándalo. Quienes lo convocaron prefirieron obviar su currículum, que incluye más de 50 causas penales por delitos de diversalaya, incluido el homicidio. Que ese personaje haya compartido espacio en un mediocre programa televisivo con figurasdecisivas de nuestra política marca el tenor de esta incipiente campaña que amenaza con trastocar la convivencia delos salteños.

Los actos de corrupción deben ser castigados por la Justicia. Este es un principio insoslayable de la república. Pero usar las denuncias para hacer política es una forma de corrupción, especialmente cuando se usa a los ilícitos supuestos o reales-en un instrumento de extorsión para descalificar a los opositores. Cuatro décadas extorsionando por radio no legitiman a nadie como periodista, sino que lo muestran como un corrupto. Todo gobierno, pasado o presente, ofrece flancos para la denuncia ya sea por lo que hace o por lo que deja de hacer. La cochambre política, justamente, consiste en la generalización de la sospecha. Pero una atmósfera de sospechas es antidemocrática. Dehecho, todas las encuestas revelan que el grueso de la ciudadanía se siente ajeno a ese tipo de guerra de denuncias, que son la comidilla de semanarios de circulación muy reducida y de programas de baja audiencia. 
Esa ciudadanía, que se preocupa por el trabajo, la seguridad, la educación y la salud, suele asquearse por las denuncias cruzadas que convierten al debate público en un “reality” bizarro y termina descreyendo de la democracia y de la política.

Esto, obviamente, no interesa a los profesionales de la extorsión quienes, a diferencia de los funcionarios, rara vezdeben rendir cuenta ante los tribunales sobre el origen de sus fortunas.
Además de las denuncias, hoy existen señales muy claras del lanzamiento de campaña. El gobernador Urtubey y eldiputado Alfredo Olmedo ya anunciaron sus candidaturas para 2011. Otros sectores de la oposición comienzan a posicionarse organizando sus estructuras políticas. Si hablan del proyecto concreto para el desarrollo agropecuario, industrial y minero de Salta; de las iniciativas para terminar con la exclusión y el desempleo; de los programas de obras públicas para asegurar transporte y comunicaciones en todo el territorio de la provincia, enhorabuena. Si todo va a reducirse a denuncias de negociados y contubernios, los salteños nos veremos envueltos en peleas mezquinas entre intereses ajenos al conjunto de la comunidad.

El Tribuno ha atravesado en su historia momentos mucho más difíciles que el actual. Como diario, debimos soportar elavasallamiento de dictaduras y las presiones de algunos gobiernos democráticos. Fueron experiencias que nos fortalecieron. Podemos afirmar con orgullo que hemos contribuido a la paz social y a la construcción del presente deSalta, porque jamás nos dejamos llevar por campañas infames. Hemos cometido errores, es cierto, pero siempre pusimos todo nuestro esfuerzo al servicio de la grandeza de la provincia.

ACLARACIÓN: Al momento de la publicación del artículo relacionado con esta nota, la misma había sido modificada. No obstante, la versión original se puede leer en “caché” mediante el siguiente vínculo:


MENSAJES EN CÓDIGO

Sobre el editorial de El Tribuno titulado “La campaña política enrarece la convivencia de los salteños”


MENSAJES EN CÓDIGO
Por: Jorge Villazón



Para El Tribuno la convivencia parece tener que ver con los insultos sin identificación del insultado, con la generalización en la sospecha, con la descalificación del mensajero y con la ocultación obscena del fondo de la cuestión cuando se trata de denuncias de corrupción del tiempo de Juan Carlos Romero en el Gobierno provincial. Así lo prueba el editorial del 10 de octubre sobre las denuncias en el manejo de compras y ventas de la finca La Ciénaga.

Todo comienza con la absurda aseveración de que “En Salta comenzó la campaña electoral. Para un sistema democrático de gobierno es algo prematuro”, como si hubiera posibilidad de “campaña electoral” en un sistema de gobierno no democrático. La falta de una identificación clara sobre las diferencias no es un dato menor.

De inmediato el editorialista arranca diciendo que “La democracia se supone como “poder del pueblo”, pero en la práctica se producen distorsiones y la campaña electoral suele convertirse en pelea por el poder entre facciones, grupos o elites.” Es tal la confusión, que se usan como sinónimos los que son verdaderos antónimos. Facción significa parcialidad de gente amotinada o rebelada, bando, pandilla, parcialidad o partido violentos o desaforados en sus procederes o sus designios. Grupo es, según La Real Academia Española, pluralidad de seres o cosas que forman un conjunto, material o mentalmente considerado y elite es minoría selecta o rectora, según la misma fuente. Tres cosas muy diferentes que en este caso se deberían identificar para no descalificar generalizando.

Como única justificación de lo actuado por el Gobierno de Juan Carlos Romero se expresa que la corrupción es un mal que afecta a todos los gobiernos y de ella no se salva ni el Vaticano”. Si no fuera por la grosera comparación se podría señalar que esto es muy gracioso.

Tratando de desvirtuar la denuncia se refiere a los denunciantes expresando que “de esa manera salen al ruedo las miserias más nocivas para la convivencia política en el seno de la sociedad. Así, por ejemplo, ganan pantalla los advenedizos que, a través del escándalo, buscan espacios que no conseguirían nunca con buenas artes. Al mismo tiempo, proliferan los extorsionadores profesionales, especializados en financiar sus emprendimientos radios, publicaciones impresas, programas televisivos y, por qué no, turísticos, inmobiliarios y rurales - con los dineros y las prebendas originados en el erario público.” Nos preguntamos a quiénes se refieren y a qué momento de la historia reciente se recurre para señalar esas inconductas y esos verdaderos delitos. ¡Cuidado con eso de salivar hacia arriba!

En otro párrafo se sostiene que “hace pocos días, un diputado provincial con historia breve y alquilada lanzó una denuncia de corrupción en una operación inmobiliaria, una acusación jurídicamente insostenible como lo evidencia la misma promoción de acción penal-pero con efectos escandalosos.”  Miremos con atención a quienes hablan de “historia breve y alquilada” y sus actuaciones a la hora de llevar diputados y senadores a la Legislatura provincial o al Congreso nacional y nos daremos con los que de esto sí que saben.

En cuanto a lo “jurídicamente insostenible” es bueno referirse a las declaraciones de la ex Secretaria General de la Gobernación, actual Senadora Nacional y precandidata a la Gobernación, Sonia Margarita Escudero que en El Intransigente dijo que “Me parece que estamos frente a una posible evasión impositiva”. Es casi imposible dejar de recordar la historia que lo mando preso al mafioso Al Capone sin caer en odiosas comparaciones. La feria de “todo por 100.000 pesos” es un modus operandi de obviedad absoluta y escandalosa.

Tapándose la nariz hablan de que “esto es el ejemplo típico de lo que tradicionalmente se denomina “política de la cochambre”; esta palabra significa “suciedad, cosa grasienta y de mal olor” y a renglón seguido afirman que “Salta tiene demasiado de bueno, en su pasado, su presente y su futuro, como para andar destapando cloacas.”  Cualquiera tendría derecho a preguntar: ¿Existen cloacas en el accionar del gobierno anterior en la provincia?
Respecto de uno de los testigos de actos de supuesta corrupción en el proceder de Juan Carlos Romero en la compra de La Ciénaga afirman que “la aparición en los medios de comunicación de un denunciador hasta hace poco desconocido se sumó al escándalo. Quienes lo convocaron prefirieron obviar su currículum, que incluye más de 50 causas penales por delitos de diversa laya, incluido el homicidio.”  Preguntamos: ¿De quién o quiénes fue socio Néstor López durante el tiempo en que se motivaron las causas mencionadas o el homicidio? De nosotros no, evidentemente. Además insistimos con que es un testigo y no un denunciante.

En esto de las relaciones peligrosas también resulta sorprendente la afirmación acerca de que “cuatro décadas extorsionando por radio no legitiman a nadie como periodista, sino que lo muestran como un corrupto”, lo que nos lleva a  pensar quién, sino Mario Peña que cumplió esas décadas hace unos días sería el aludido, por qué fue Juan Carlos Romero a saludarlo y por qué nunca lo denunciaron desde el gobierno del mencionado Romero si fuese que en algún momento los extorsionó. Agregan en el editorial que esos extorsionadores “rara vez deben rendir cuenta ante los tribunales sobre el origen de sus fortunas.” Es de esperar que El Tribuno abandone su sistema de mensajes en código y los denuncie con identificación inequívoca. Caso contrario el enunciado se parece a una amenaza y un intento de callar a alguien en particular.

También es válida para nuestro análisis la frase sobre que “ese escándalo involucra a un ministro del actual Gobierno provincial”, sería oportuno señalar que Rubén Fortuny estaría involucrado por lo que hizo bajo las órdenes de Juan Carlos Romero y no durante su actual cargo. Hacia futuro Fortuny deberá dar explicaciones convincentes. Por ahora hablamos de su pasado reciente.

Respecto a las insinuaciones sobre mi tarea periodística prefiero no defenderme de manera directa y seguir haciendo exactamente lo mismo que hasta ahora. Mi única intención, más allá de la supuesta mediocridad o de mi  probable escasa audiencia, intento sólo contribuir al esclarecimiento de hechos reñidos con los deberes de algunos funcionarios públicos. Si esto provoca pavura no es esa mi intención.

Por último asombra leer, como final de opinión, que “El Tribuno ha atravesado en su historia momentos mucho más difíciles que el actual”, primero porque no nos imaginábamos que el actual momento sea tan difícil para ellos y menos aún podemos entender por qué se sienten involucrados en la denuncia que en ningún momento excedió la actuación de Juan Carlos Romero como Gobernador. De lo contrario estaríamos ante un escándalo mucho mayor.

Salta, 11 de octubre de 2010