Coincidente con la “mayoría de edad” de Nueva Propuesta
ESTE FUE EL AÑO EN QUE
MURIO EL PANPERONISMO
Por: Jorge Villazón
Nota aclaratoria: Este artículo debió publicarse en NP pero yo llegué tarde dado que el cierre se produjo un día antes. Por eso lo subo a mi blog aunque aún no se publicó. Será en el primer número de enero
A la hora del balance no dudo en afirmar que la sorpresiva muerte de Néstor Kirchner resultó ser el acontecimiento nacional más relevante del 2010. Con su muerte se acabó el proyecto y se instaló el modelo que ahora conduce su esposa, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Así se dio por finalizada la hipócrita perdurabilidad del Panperonismo y las opciones dentro del Movimiento Peronista. Llegó la hora de definiciones hacia un nuevo orden político en la Argentina. Se podrá insistir en el uso de denominaciones que adviertan sobre el origen partidario o se pretenderá seguir siendo “parte desde afuera”, pero aquella reafirmación de conducción que surgiera desde la genial definición de Juan Perón acerca de que “peronistas son todos”, se disuelve definitivamente luego de 36 años de duelo. Ahora el Peronismo se equipara al Yrigoyenismo y desde allí se presenta con sus variantes no sujetas al “peronómetro” sino a la aceptación democrática que se somete a las urnas de este tiempo institucional desarrollado con continuidad desde 1983.
Para dimensionar la enorme diferencia entre lo que ocurría hasta la muerte de Kirchner con el presente, hay que tomar conciencia de que luego del ensayo del 2003 ya no hay internas dirimidas en elecciones generales, ahora la definición no impacta hacia adentro sino que define hacia la generalidad. Ahora hay kirchnerismo, duhaldismo, saadismo, dasnevismo, solanismo, etc., dirimiendo en elecciones generales la posibilidad de ser gobierno, prescindiendo de conducir o no el Justicialismo o el Peronismo. Ahora los que eran sectores son partidos y compiten también con los demás partidos que ya no pertenecen al Panperonismo, que conducía por influencia histórica y política Juan Domingo Perón.
La muerte de Kirchner no sólo lo sacó de la interna sino que acabó con la interna misma.
Esta definición de mi parte tiene una corroboración objetiva cuando se descubre que la totalidad de las encuestas nacionales, respecto de los posibles resultados de octubre del 2011, cuantifican a cada uno de los líderes de las opciones de manera personal, sin importancia del partido que supuestamente los contiene. En verdad estas encuestas son las internas, luego vendrá el tiempo de reagrupamientos y finalmente la general que pondrá punto final para algunos y dará inicio a los nuevos liderazgos. Por la dudas, si quedan dudas, existe la oportunidad, en agosto, de una interna obligatoria tanto para partidos como para votantes. Allí se verá, cómo corroboración de todo lo expuesto, que casi nadie irá a internas y aparecerán los nuevos partidos con sus conducciones unificadas. La “muestra gratis” y no obligatoria para los votantes, puede verse en la convocatoria provincial del próximo 30 de enero.
Ya entrando en el panorama provincial resulta coincidente la trascendencia de la muerte de Kirchner en el ámbito de la política, que de paso es el ámbito que define todos los demás, salvo aquellos muy reservados a las determinaciones de la más absoluta intimidad.
La expectativa en Salta, antes del 27 de octubre, ponía a Juan Manuel Urtubey en una decidida carrera presidencial para el 2011. Su principal estrategia consistía en la propuesta de una opción cercana al modelo pero con una impronta personal opuesta a la de Kirchner. El propio Urtubey ya había manifestado aquello de “Kirchner es el pasado”, pero nunca imaginó que ese pasado terminaría recibiéndolo como muerto y potenciaría la candidatura de Cristina. Inteligente y rápido para las decisiones políticas, Urtubey postergó para un próximo turno su irrupción nacional. En el 2015 el kirchnerismo ya no tendrá candidato con ese apellido o quizá sea una propuesta acabada. Mientras tanto Urtubey tiene cinco años por delante para demostrar sus valores finales que lo impulsen a la consideración del electorado nacional. Todo esto a partir de la muerte de Kirchner en este año que termina.
Mientras tanto, Nueva Propuesta cumple 18 años de existencia, la edad que humanamente se considera cómo el inicio de la maduración, espero que esto también alcance a su Director Juan Gonza, eterno adolescente en sus sueños y sus virtudes.-

























